El paisaje del Empordà,
el meandro del Ter, los ancianos olivares, los cipreses solitarios, los
milenarios pueblos de piedra, todos han servido como inspiración para
esta obra. Cuidadosamente
labradas, estas obras son únicas en su género: combinan una larga
tradición paisajista con un enfoque muy contemporáneo que evoca una época
más sencilla, ese lugar callado y misterioso que habita nuestros sueños.
|