|
Manuel
Solà se situa dentro de una larga y rica tradición
escultórica que tiene sus inicios en los revolucionarios esfuerzos
con objets trouvés de Picasso, Miró y Duchamp. Utilizando
elementos cotidianos y detritos industriales, Solà se integra a
esa sociedad Modernista creando esculturas en hierro, madera y piedra
de una intensa vitalidad. Sus fuertes verticalidades recuerdan los totems
y figuras ceremoniales de culturas africanas y oceánicas, y como
ellas, dan sentido material a un mundo espiritual compartido por toda
la humanidad. Son
plegarias a un mundo que se quiebra, hechas con sencillez y humildad;
ofrendas hechas con la esperanza que aprendamos que nos unen más
semejanzas que las diferencias que nos separan. |
|
|
Abre en ventana nueva Currículum |
||